Fraude y Leyes sobre el Derecho | Juan José Gutierrez

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Libro de pasta dura

150 páginas

Description

Juan José Gutierrez lanza el nuevo libro sobre Fraude y las leyes que se vinculan a este tema. Un libro editado e impreso en Guatemala por la Editorial Mayorga.

Reseña del libro |Fraude y Leyes sobre el Derecho

Juan José Gutierrez nos entrega un libro lleno de fundamentos sobre el Derecho y la manera en la que se conjuga para atacar al fraude, la estafa y otras prácticas realizadas en Guatemala. 

Este libro explora desde casos académicos y marcos legales que le corresponden totalmente al colegio y también explora casos de la vida en donde se apuesta por exponer los distintos casos de fraude en Guatemala.

Sin duda un libro muy explicativo que tiene que estar en los estantes de las universidades del país para que se pueda entender el papel que tiene el Derecho.

¿De qué trata el libro editado por casa Mayorga?

El presente trabajo contiene un análisis dogmático y –fundamentalmente– crítico de la
actual regulación de la estafa-falta en el ordenamiento jurídico penal de Guatemala.

Se constata que dicha regulación provoca a lo menos dos problemas de relevancia penal:

  • Primero, ella no resulta adecuada si se la compara con el estatuto jurídico-penal del hurto-falta.
  • Segundo, ella no resulta satisfactoria si se consideran las hipótesis específicas de fraude a las que
    expresamente se extendería su sanción.

La estafa y falta en el sistema de delitos de la Parte Especial

Sabido es que atendiende a su gravedad, las penas contempladas en el ordenamiento jurídico penal pueden serlo de crimen, simple delito o de falta. También se sabe que tal clasificación no se vincula, necesariamente, con el desvalor de la conducta.

Por lo mismo –aunque poco deseable por desproporcionado–, podría ocurrir que se sancione como falta un comportamiento que, desde el punto de vista de su desvalor, debiera ser un simple delito; y que, a la inversa, se castigue como simple delito un comportamiento que, por su escaso desvalor, debiera constituir una falta.

En relación con el sistema tripartito, que distingue entre  crímenes, simples delitos y faltas, pueden constatarse dos cuestiones que, en principio, podrían resultar contradictorias.

Por una parte, si la afectación de un bien jurídico aparece sancionada con penas de crimen, simple delito y de falta, podría estimarse que, precisamente por la relevancia de ese interés, parece razonable castigar un gran abanico de posibles vulneraciones: de las más graves  hasta las menos graves.

Ello puede verificarse respecto de las afectaciones a la libertad, que contemplan hipótesis de
crimen y simple delito.

Por otra parte, según veremos en seguida, el régimen penal de las faltas es considerablemente más benévolo que el de los crímenes y simples delitos, al punto que es posible relativizar lo recientemente planteado.

En otras palabras, que un delito sólo aparezca conminado con pena de crimen o de simple delito, pero no de falta, podría llevar a concluir que se trata de un comportamiento de cierta entidad, que por eso mismo no puede ser sancionado como una mera falta, sino que debe ubicarse (a lo menos) en el nivel de los simples delitos.

Las hipótesis que presenta el libro

Resulta sumamente llamativo el dispar tratamiento penal que reciben las hipótesis de estafa-falta, por un lado, y de hurto-falta, por el otro.

Las diferencias se advierten ya desde la pena abstracta que, como se indicó, se limita a una multa en el caso de la estafa-falta del artículo 494 número 19 CP, estableciéndose en cambio, aparte de la multa, una pena privativa de la libertad de prisión en su grado mínimo a medio tratándose del hurto-falta del artículo 494 bis CP13.

Sobre el Hurto y la reincidencia

El hurto-falta consagra la reincidencia, institución que, de acuerdo con un importante sector de la doctrina, no se aplica en materia de faltas.

Además, en las disposiciones comunes a los delitos de robo, hurto y abigeato se contempla una regla aplicable a la reiteración de hurtos que, producto de la modificación introducida por la Ley Nº 19.950, de 2004, también se hace extensiva al hurto-falta.

Una primera explicación a tan diversa persecución penal puede encontrarse, simplemente, en la constatación de que se cometen más hurtos que estafas, circunstancia a la que debería seguir una mayor persecución punitiva de los primeros, y no así de las segundas.

Dejando por ahora de lado el hecho de que tal aseveración deba sustentarse en información concreta, que permita extraer determinadas tendencias en una u otra dirección.

Por otro lado, la frecuencia en la ejecución de los comportamientos puede ser abordada desde la perspectiva abstracta de los hurtos de baja cuantía y de las circunstancias que podrían favorecer y explicar su mayor comisión (y consiguiente persecución).

A este respecto, la doctrina describe entre los factores que propiciarían un aumento en la comisión específica de hurtos en grandes tiendas tanto las particulares estrategias para disponer y ofrecer los productos al público –
principalmente a menores de edad–, como el ahorro en costos de personal.

Por otra parte, también pueden identificarse limitaciones vinculadas con la propia regulación positiva de la estafa y del hurto, y con las posibilidades concretas de subsumir un comportamiento dado en los preceptos que consagran dichos ilícitos.

En efecto, mientras que la estafa-falta se refiere expresamente a hipótesis de estafa de aplicación más bien secundaria, como veremos luego58, el hurto-falta alude a los supuestos más comunes de hurto, fuera de contemplar situaciones, como el hurto-falta “frustrado”, que ni siquiera se prevén en la regulación del hurto simple.

Detección y prevención del fraude por: Juan José Gutierrez

El riesgo y la materialidad son dos conceptos bien conocidos y comprendidos por los auditores.

En el ámbito del fraude estos conceptos se aplican al riesgo de sufrir un fraude y la materialidad de las pérdidas por fraude. La evaluación de la importancia de estos factores, hasta cierto grado, determinar la seriedad con la que la compañía trata la prevención y la detección de fraude.

También afectará a los recursos dedicados a las tareas relacionadas con el fraude por la auditoría, por lo que es importante que todos los auditores tengan debidamente en cuenta el riesgo y el material de fraude en su organización.

¿Cuál es el riesgo o la probabilidad de que se produzca un fraude en su organización?

Un estudio de 1997 afirmó que el 63% de las empresas tenían al menos una fraude en los dos últimos años; y en un estudio de 1999 el 57% de los encuestados informó de un fraude en su compañía en el último año. Así que la investigación indica que el riesgo de experimentar una El fraude es alto.

Pero, los estudios señalan otro hecho inquietante, no sólo es probable el fraude, pero los casos de fraude están aumentando.

No es sorprendente cuando se compara el riesgo, relativamente pequeña paga ganada, y la pena de cárcel asociada con el robo de una gasolinera con el pago fraudulento de una factura a usted o a su cónyuge.

El ladrón de la gasolinera corre el riesgo de ser disparado y asesinado o una larga condena a la cárcel – por unos pocos cientos de dólares.

Las consecuencias de un fraude

Sin embargo, la persona que comete el fraude no tiene tantas probabilidades de ser atrapada, si es atrapada – sólo puede…y puede obtener fácilmente miles de dólares.

Así que, si su compañía tiene al menos un fraude en el último año, y eso parece ser probable, ¿la pérdida sigue siendo significativa? – Juan José Gutierrez, 2020

A lo largo de los años mucha gente ha tratado de dimensionar la materialidad de fraude. Uno de los mayores problemas para determinar el monto de las pérdidas es el un fraude no detectado.

Sin embargo, ignorando las pérdidas no detectadas, las cifras actuales todavía indican que el fraude es costoso en términos financieros.

El fraude en los Estados Unidos se ha estimado en tasas del 6% de los ingresos; y un estudio de la Los Examinadores de Fraude Certificados (ACFE) afirman que las pérdidas financieras en los EE.UU.

  • Son una asombrosa 400 mil millones de dólares al año.
  • Algunos estudios citan cifras aún más altas.

Añade a esto los costes intangibles, tales como, daños a la organización por la pérdida de buena voluntad, publicidad negativa, reducción de la moral de los empleados, la confianza de los accionistas, etc.

En algunos casos, los costos intangibles pueden ser incluso más alto que las pérdidas financieras.

Los riesgos de los fraudes

Todas las organizaciones están sujetas a riesgos de fraude.  Sin embargo, la aplicación de los principios de esta guía maximizará la probabilidad de que el fraude se prevenga o se detecte a tiempo y creará un fuerte efecto de disuasión del fraude.

La junta directiva y la alta dirección y el personal en todos los niveles de la organización – incluyendo todos los niveles de la administración, el personal y los auditores internos – han responsabilidad de gestionar el riesgo de fraude.

En particular, son se espera que comprenda cómo está respondiendo la organización a mayores riesgos y regulaciones, así como a la escrutinio de los interesados; qué forma de gestión del riesgo de fraude.

Programa que la organización tiene en marcha; cómo identifica riesgos de fraude; lo que está haciendo para prevenir mejor el fraude, o en menos lo detecten antes; y qué proceso está en marcha para
investigar el fraude y tomar medidas correctivas.

Las recomendaciones generales de Juan José Gutierrez

En esta guía se recomiendan formas en las que los consejos de administración, la dirección, el personal de todos los niveles y los auditores internos puede disuadir el fraude en su organización.

La disuasión del fraude es un proceso de eliminación de los factores que pueden hacer que se produzca un fraude.

La disuasión se logra cuando una organización pone en práctica un proceso de gestión del riesgo de fraude que:

  • Establece una gobernanza del fraude visible y rigurosa proceso
  • Crea una cultura antifraude transparente y sólida
  • Incluye una evaluación exhaustiva del riesgo de fraude periódicamente
  • Diseña, implementa y mantiene sistemas preventivos y procesos y procedimientos de control de fraude de detectives
  • Adopta medidas rápidas en respuesta a las denuncias de fraude, incluyendo, cuando sea apropiado, acciones contra aquellos involucrado en las malas acciones

En este libro se ofrece una orientación para la aplicación que define principios y puntos de enfoque para la gestión del riesgo de fraude y describe cómo las organizaciones de diversos tamaños y tipos pueden establecer sus propios programas de gestión del riesgo de fraude.

La ley incluye ejemplos de componentes clave del programa y recursos que las organizaciones pueden utilizar como punto de partida lugar para desarrollar un programa de gestión del riesgo de fraude de manera efectiva y eficiente.

Además, la guía contiene referencias a otras fuentes de orientación para permitir adaptar un programa de gestión del riesgo de fraude a un determinado industria o al gobierno o a organizaciones sin fines de lucro.

Cada organización necesita evaluar el grado de énfasis para colocar en la gestión del riesgo de fraude en función de su tamaño y circunstancias.

La guía también contiene información valiosa para los usuarios que están aplicando un proceso de gestión del riesgo de fraude.

 

 

Additional information

Weight 1.5 kg
Dimensions 15 × 15 × 15 cm